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La literatura y el secreto de la felicidad

Lo cierto es que la felicidad siempre se ha malentendido. Nos imaginamos ricos, famosos, rodeados de coches y mujeres hermosas. Y viajando por el mundo, y gastando, y con grandes fortunas… Eso es la felicidad para el común de los mortales. Todo lo que se haga para conseguir eso, es meramente el camino hacia la felicidad. Pero lo importante, es el objetivo: riquezas, mujeres hermosas, mansiones, grandes fiestas… No puedo por menos de temblar: la vez que más cerca he estado de esa situación, pensé más que nunca en el suicidio.

 

Lo reconozco: soy un suicida sin tumba. Porque todos los de mi temperamento lo somos. Y no es que no disfrute de la vida: es que le pido demasiado, y aun mejor: es que hay situaciones por las que no puedo pasar al precio de seguir vivo. Soy un suicida que quizás nunca me suicide. Pero no va este artículo sobre el suicidio: si no sobre la felicidad. Y es que cuando yo he estado más cerca de tener éxito en la vida, es cuando todo eso que se supone que era el éxito, me aburría soberanamente. Que muchos ricos y famosos se metan en las drogas, ya debería de darnos pistas sobre que el dinero no es un camino tan seguro hacia la felicidad como nos creemos.

Literatura y felicidad

Mis últimos 6 años de vida han sido épicos: estudio, estudio y más estudio. Tenía que encontrar una buena profesión, una profesión que me sacase del paro para siempre. Cuando a Mark Zuckerberg le dijeron que cómo se sentiría si tuviese que volver a empezar desde cero, y tuviese que volver a crear todo el proyecto del Facebook desde el principio, dijo:

Sería increible… increible…

Como diciendo que lo mejor ha sido todo el camino, y no el Facebook ya finalizado y con un gran éxito. Esa lección te la da la vida cuando tienes éxito: comúnmente te sientes agobiado, triste, decaído… Ya has finalizado tu cometido, ¿y ahora qué? Ahora descansa y disfruta de las glorias pasadas… Gran error: la felicidad es el camino. Y por eso el camino no puede finalizar. No puedo por menos de emocionarme, después de 6 meses de mi vida aletargado, lento, sin la pasión y la heroicidad de mis 6 años anteriores… y de mis 4 años anteriores a esos 6… y de mis otros 4 años anteriores… etc. Porque esos años fueron DUROS DUROS DUROS… pero de alguna manera, fueron también GRANDES. 

 

Por eso hoy siento renacer. Porque ahora que ya no tenía nada que hacer, he decidido que ya tengo otra vez algo que hacer. Mi objetivo: convertirme en el mejor escritor del mundo. ¿Os reís? Y me diréis, ¿pero a quién le importa que un tipo insípido y petulante quiera ser el mejor escritor del mundo? Y yo os contesto ¿pero acaso estáis suponiendo que a mí mismo me importa algo? ¡No me importa nada! Es solo una excusa, para emocionarme, para volver a empezar, para volver a caminar por la calle con esa sensación como si fuese un hombre sin sombra, que se estremece en cada segundo por saber que no tiene sombra, y por ver si los demás lo notarán… A mí no me importa, soy un escritor mediocre, mediocre, tengo 6 fanes contados (contando a mi novia), y ni siquiera me importan mucho (salvo mi novia…). Pero lo que me importa, es ese ímpetu, esa pasión, esa furia como si tirasen de mí 10.000 titanes en todas las direcciones.

 

Hoy ha sido un poco como si una vela que llevaba 6 meses apagadas (fue increíble, increíble…) se encendiese de nuevo. He vuelto a ser otra vez el

Presidente de la sociedad española de afectados por el síndrome de Stendhal

 

Y eso es lo que me importa. Espero que todos aprendamos la lección. Porque al que menos le va a servir haberla aprendido, es a un aprendiz de novelista de pacotilla con más deseos de grandeza que talento, que es el menda que escribe. Pero en la vida, esta lección puede ser útil: no importa el destino, importa el camino. Lo dijo mi personaje Nunn de La Reina de los Hielos, cuando se disponía junto con Erilda, a cometer un «suicidio» necesario.

 

De todas formas, estos meses han sido duros para todos. Quizás también por eso el fuego ha estado apagado. La ciencia hace maravillas, y quizás en pocos meses tengamos otra vez de vuelta nuestra vida, vacuna de por medio. Entonces, espero que muchos entendamos esta lección.

 

P.D: y todo se me ocurrió viendo la serie de Amazon sobre el Cid. Me ha picado la curiosidad, y ya tengo planificada una novela sobre el Cid, por lo que no seré completamente fiel a mi promesa de escribir sólo de la Tierra de las Eras.

Vicc

Escritor de artículos, cuentos y novelas. Autor de varios best-seller de sociabilidad, como De Poco Sociable a Seductor en dos meses; además de haber publicado ya una primera novela, llamada La Reina de los Hielos. En proyecto está una segunda novela, además de multitud de artículos y relatos, que serán publicados en la revista digital Tierra de las Eras.

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